Recuperación postparto: por dónde empezar (y cuándo)

Ha pasado la cuarentena. En la revisión te dicen que «todo está bien» y, de repente, se acaban las indicaciones. Pero tú notas que tu cuerpo no es el mismo: la tripa, la zona del suelo pélvico, la postura, la energía. Y aparecen las dudas: ¿puedo hacer deporte ya? ¿Tengo que hacer abdominales? ¿Kegel sí o no? ¿Esto que noto es normal?

Si estás en ese punto, este artículo es para ti. Te contamos, con la evidencia en la mano, cuándo tiene sentido empezar la recuperación postparto y por dónde.

Qué le ha pasado a tu cuerpo (y por qué necesita su proceso)

Durante el embarazo, el suelo pélvico sostiene cada vez más peso y la musculatura abdominal se estira para dejar sitio al bebé. En el parto —vaginal o por cesárea— esos tejidos viven un esfuerzo importante. Nada de esto es un fallo de tu cuerpo: es un proceso fisiológico enorme que merece una recuperación igual de cuidada.

Igual que a nadie le extraña hacer rehabilitación después de una cirugía de rodilla, después de un parto tiene todo el sentido valorar cómo están el suelo pélvico y el abdomen antes de exigirles de nuevo.

¿Cuándo empezar? Antes de lo que crees, pero sin prisas

Las dos ideas clave, según las guías clínicas:

  • Las primeras semanas no son para «entrenar». Las guías de rehabilitación postparto no recomiendan empezar la rehabilitación intensiva del suelo pélvico en los dos primeros meses tras el parto (Deffieux et al., 2015). En esa etapa el cuerpo está en plena cicatrización: caminar de forma progresiva, cuidar las posturas al coger al bebé, la respiración y una activación muy suave suelen ser suficientes.
  • A partir de la revisión posparto (en torno a las 6-8 semanas) es un buen momento para una valoración de fisioterapia de suelo pélvico. No hace falta esperar a que algo «vaya mal»: la valoración sirve precisamente para saber desde dónde partes y qué necesita tu cuerpo.

¿Y si tu parto fue hace meses —o años—? También estás a tiempo. El suelo pélvico y el abdomen responden al trabajo específico en cualquier momento, no solo en el postparto inmediato.

Señales de que conviene consultar (aunque te hayan dicho que «es normal»)

Que sean frecuentes después de un parto no significa que haya que resignarse: son señales de que a tu cuerpo le vendría bien una valoración.

Por dónde empezar: la valoración individual

Cada embarazo y cada parto son distintos, así que la recuperación no puede ser una tabla de ejercicios estándar. En una primera visita de fisioterapia de suelo pélvico valoramos cómo están la musculatura del suelo pélvico, el abdomen (incluida la diástasis), las cicatrices y cómo gestionas las presiones al esforzarte. A partir de ahí se diseña un plan progresivo y realista, adaptado a tu cuerpo, tu parto y tu día a día con el bebé.

Qué dice la evidencia sobre el entrenamiento del suelo pélvico

El entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico es una de las intervenciones mejor estudiadas en el postparto:

  • La revisión Cochrane de Woodley y colaboradoras (2020), con más de 9.000 mujeres, muestra que el entrenamiento del suelo pélvico durante el embarazo y el postparto puede reducir el riesgo de incontinencia urinaria, sin efectos perjudiciales relevantes.
  • Las guías clínicas recomiendan el entrenamiento del suelo pélvico —con grado A de evidencia— cuando hay incontinencia urinaria que persiste a los 3 meses del parto, combinando sesiones guiadas por una profesional con ejercicios en casa (Deffieux et al., 2015).

Dos matices importantes: los ejercicios funcionan mejor cuando se aprenden con supervisión (muchas mujeres contraen otros músculos o empujan hacia fuera sin saberlo), y el trabajo debe adaptarse a cada caso — a veces el suelo pélvico no necesita «fortalecerse» sino aprender a relajarse.

Y los abdominales, ¿cuándo?

Los abdominales clásicos (crunches) y el ejercicio de impacto (correr, saltar) conviene reintroducirlos de forma progresiva y, idealmente, después de valorar cómo responden tu abdomen y tu suelo pélvico al esfuerzo. No es cuestión de miedo, sino de orden: primero reeducar la base —respiración, gestión de presiones, activación profunda— y después ir subiendo la exigencia.

Cómo te acompañamos en Clínica Restaura

En nuestra consulta de fisioterapia de suelo pélvico en Villalbilla acompañamos a muchas madres en esta etapa: valoramos tu caso, resolvemos tus dudas sin prisa y diseñamos contigo un plan de recuperación progresivo. Si acabas de pasar la cuarentena —o tu parto fue hace tiempo y sigues notando molestias—, escríbenos por WhatsApp o llámanos y buscamos un hueco para tu valoración.

Puntos clave

  • Las primeras semanas: recuperación suave (caminar, respiración, posturas), sin entrenamiento intensivo.
  • Desde las 6-8 semanas: valoración individual de suelo pélvico y abdomen.
  • El entrenamiento del suelo pélvico guiado puede reducir la incontinencia postparto, según la evidencia.
  • Impacto y abdominales clásicos: mejor tras valorar cómo gestiona tu cuerpo el esfuerzo.
  • Nunca es tarde: el suelo pélvico responde al trabajo específico también meses o años después.

Contenido informativo: no sustituye una valoración profesional.

Fuentes

  • Woodley SJ, Lawrenson P, Boyle R, Cody JD, Mørkved S, Kernohan A, Hay-Smith EJC. Pelvic floor muscle training for preventing and treating urinary and faecal incontinence in antenatal and postnatal women. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2020;(5):CD007471.
  • Deffieux X, Vieillefosse S, Billecocq S, Battut A, Nizard J, Coulm B, Thubert T. Postpartum pelvic floor muscle training and abdominal rehabilitation: Guidelines. Journal de Gynécologie Obstétrique et Biologie de la Reproduction. 2015;44(10):1141-1146.

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