Hay un motivo de consulta que muchas mujeres tardan años en nombrar en voz alta: sentir dolor durante o después de las relaciones. A veces se calla por vergüenza, otras porque en algún momento alguien dijo aquello de «es normal» o «ya se te pasará». Y así, el malestar se cronifica en silencio. Queremos empezar por lo más importante: el dolor en las relaciones no es algo que tengas que aguantar, y en muchos casos tiene un componente muscular del suelo pélvico que se puede valorar y trabajar.
Qué es la dispareunia (y por qué no «son cosas tuyas»)
Dispareunia es el término que usamos en consulta para referirnos al dolor genital o pélvico asociado a las relaciones sexuales. Puede aparecer en la entrada (dolor más superficial) o notarse más adentro (dolor profundo), y puede acompañarse de escozor, sensación de tirantez o de que «algo no da de sí».
Detrás puede haber causas muy distintas —hormonales, cutáneas, ginecológicas o musculares— y por eso el primer paso siempre es una buena valoración. Lo que a menudo se pasa por alto es que la musculatura del suelo pélvico participa en muchos de estos cuadros: cuando estos músculos mantienen un tono demasiado alto o no saben relajarse bien, la penetración puede volverse molesta o directamente dolorosa. La buena noticia es que ese componente muscular es, precisamente, uno de los más abordables.
Señales de que puede haber un componente de suelo pélvico
No se trata de autodiagnosticarte, sino de darte pistas para saber cuándo merece la pena consultar. Puede tener sentido valorarlo si te reconoces en algo de esto:
- Notas dolor o quemazón en la entrada al inicio de la relación.
- Sientes dolor profundo, como si algo «chocara» por dentro.
- Tras las relaciones te queda molestia, escozor o sensación de irritación durante horas.
- Has empezado a evitar la intimidad por miedo a que duela.
- Además del dolor, tienes urgencia para orinar, molestias al usar tampones o sensación de tensión en la zona.
- Apareció después del parto, de la menopausia o de una etapa de mucho estrés.
Que te suene esta lista no significa que sepamos qué te pasa: significa que hay motivos para que una profesional lo mire con calma.
Cómo puede ayudar la fisioterapia de suelo pélvico
Aquí es donde la evidencia acompaña. Una revisión sistemática y metaanálisis reciente que reunió 19 estudios sobre intervenciones de fisioterapia en mujeres con dispareunia concluyó que estas técnicas se asocian con mejoras en el dolor y en la función sexual, especialmente cuando se combinan varios abordajes (Cabrera-Domínguez et al., 2023).
En el terreno del dolor localizado en la entrada vaginal (vestibulodinia provocada), un ensayo clínico multicéntrico y aleatorizado comparó la fisioterapia multimodal con un tratamiento tópico habitual y encontró que la fisioterapia lograba reducciones significativas del dolor y mejor función sexual (Morin et al., 2021). Y un ensayo aleatorizado previo sobre rehabilitación del suelo pélvico en mujeres con dispareunia también mostró mejoras en el dolor y en la calidad de vida sexual frente al grupo sin ese trabajo (Ghaderi et al., 2019).
¿Qué significa esto en la práctica? Que una valoración del suelo pélvico permite entender qué está pasando con esa musculatura y, a partir de ahí, plantear un trabajo individualizado. Según cada caso, puede incluir técnicas para reducir el exceso de tensión, ejercicios para aprender a relajar y coordinar la zona, educación sobre el dolor y pautas para recuperar la confianza poco a poco. No hay dos casos iguales, y por eso no trabajamos con recetas cerradas.
Un enfoque que respeta tu ritmo
Sabemos que hablar de esto cuesta. En Clínica Restaura te acompañamos desde el respeto y sin prisas: la primera visita es, sobre todo, escuchar y valorar. Nada de lo que sientes es exagerado ni «poco importante». El objetivo es entender tu situación concreta para poder trabajarla contigo, a tu ritmo.
Cuándo dar el paso
Si el dolor en las relaciones se repite, si ha empezado a condicionar tu vida o si simplemente llevas tiempo con la duda, es un buen momento para consultarlo. Cuanto antes se valora, más margen hay para trabajar sobre ello.
Puedes escribirnos por WhatsApp o llamarnos y te explicamos cómo es una primera valoración de suelo pélvico en Clínica Restaura, en Villalbilla. Estamos cerca de Alcalá de Henares y te atendemos sin que tengas que dar demasiadas explicaciones por teléfono: para eso está la consulta.
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Contenido informativo, no sustituye una valoración profesional. Cada situación es distinta y debe valorarse de forma individual por una profesional colegiada.
Fuentes
- Cabrera-Domínguez, G. et al. (2023). Effectiveness of physical therapy interventions in women with dyspareunia: a systematic review and meta-analysis. BMC Women’s Health, 23(1):387.
- Morin, M. et al. (2021). Multimodal physical therapy versus topical lidocaine for provoked vestibulodynia: a multicenter, randomized trial. American Journal of Obstetrics and Gynecology, 224(2):189.e1-189.e12.
- Ghaderi, F. et al. (2019). Pelvic floor rehabilitation in the treatment of women with dyspareunia: a randomized controlled clinical trial. International Urogynecology Journal, 30(11):1849-1855.