Mareos y vértigos que vienen del cuello: qué es el mareo cervicogénico

Notas inestabilidad al girar la cabeza, sensación de «flotar» o de que el suelo no es del todo firme. Te han mirado el oído, quizá te han hecho pruebas, y todo sale bien. Mientras tanto, el cuello sigue cargado, rígido, a veces con dolor. Y nadie te ha explicado que esas dos cosas pueden estar relacionadas.

Ese cuadro tiene nombre: mareo cervicogénico, el mareo que tiene su origen en el cuello. Es menos conocido que el vértigo del oído, pero en consulta lo vemos con frecuencia, sobre todo en personas con dolor cervical mantenido o tras un accidente con latigazo cervical.

¿Mareo o vértigo? No es lo mismo (y la diferencia importa)

  • Vértigo es la sensación de que las cosas giran a tu alrededor (o tú respecto a ellas). Suele apuntar al sistema vestibular, en el oído interno.
  • Mareo o inestabilidad es una sensación más difusa: desequilibrio, embotamiento, «cabeza espesa», inseguridad al caminar.

El mareo de origen cervical suele ser del segundo tipo: más inestabilidad que giro, a menudo en episodios de minutos u horas, y casi siempre acompañado de dolor o rigidez de cuello.

¿Por qué el cuello puede marear?

Tu equilibrio se construye con tres fuentes de información: la vista, el oído interno y los sensores de posición del cuerpo (propiocepción). Las vértebras y la musculatura profunda del cuello están llenas de esos sensores, que informan al cerebro de dónde está tu cabeza en cada momento.

Cuando la zona cervical acumula tensión, rigidez o dolor, esa información puede volverse «ruidosa» y no coincidir con lo que dicen la vista y el oído. Ante ese desajuste, el cerebro lo interpreta como inestabilidad: aparece el mareo.

Primero, descartar otras causas

Importante: el mareo tiene muchas causas posibles (vestibulares, neurológicas, cardiovasculares, farmacológicas…). Por eso, ante un mareo nuevo, intenso o acompañado de otros síntomas, el primer paso es siempre una valoración médica que descarte otros orígenes. El mareo cervicogénico se considera cuando esas otras causas están descartadas y el cuadro encaja con el cuello.

Si tu mareo aparece de golpe con dolor de cabeza intenso, alteraciones del habla o la visión, pérdida de fuerza o desmayo, acude a urgencias.

Señales de que tu mareo puede venir del cuello

  • Aparece o empeora con posturas mantenidas (ordenador, móvil) o con ciertos movimientos del cuello.
  • Va de la mano del dolor o la rigidez cervical: cuando el cuello está peor, el mareo también.
  • Es más inestabilidad o embotamiento que sensación de giro.
  • Comenzó después de un latigazo cervical o de una época de mucha tensión en el cuello.
  • Las pruebas del oído y las valoraciones médicas han salido bien.

Si te reconoces en varias de estas señales, una valoración de fisioterapia puede aportar la pieza que falta.

Cómo puede ayudar la fisioterapia (y qué dice la evidencia)

El abordaje del mareo cervicogénico combina varias herramientas:

  • Terapia manual cervical. Un ensayo clínico aleatorizado con movilizaciones articulares específicas (SNAGs) mostró menos mareo, menos discapacidad asociada y menos dolor cervical que el placebo, con mejoras que se mantenían a las 12 semanas (Reid et al., 2008).
  • Ejercicio terapéutico y reeducación propioceptiva. Trabajo de la musculatura profunda del cuello y ejercicios de coordinación ojo-cabeza para «recalibrar» la información que el cuello envía al cerebro.
  • Educación y pautas posturales para el día a día: pantallas, almohada, gestión de la carga.

Una revisión sistemática que analizó trece estudios concluyó que la terapia manual, sola o combinada con rehabilitación vestibular, se asocia a mejoras del mareo, el equilibrio y el dolor cervical en este tipo de pacientes (Lystad et al., 2011). Como siempre, cada caso es distinto y el plan se adapta a lo que encontramos en la valoración.

Cómo lo trabajamos en Clínica Restaura

En nuestra consulta de fisioterapia en Villalbilla empezamos por escucharte y valorar tu movilidad cervical, la musculatura profunda y cómo responde tu equilibrio. A partir de ahí diseñamos un plan que combina terapia manual, ejercicio progresivo y pautas para tu rutina. Si llevas tiempo conviviendo con mareos y un cuello que no da tregua, escríbenos por WhatsApp o llámanos: valoramos tu caso y te contamos cómo podemos acompañarte.

Puntos clave

  • El cuello participa en el equilibrio: su tensión o rigidez puede generar mareo e inestabilidad.
  • El mareo cervicogénico suele ser inestabilidad (no giro) y acompaña al dolor cervical.
  • Antes de tratarlo, hay que descartar otras causas con una valoración médica.
  • La terapia manual y el ejercicio específico pueden ayudar, según la evidencia disponible.
  • Ante mareo brusco con síntomas de alarma, acude a urgencias.

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Contenido informativo: no sustituye una valoración profesional.

Fuentes

  • Reid SA, Rivett DA, Katekar MG, Callister R. Sustained natural apophyseal glides (SNAGs) are an effective treatment for cervicogenic dizziness. Manual Therapy. 2008;13(4):357-366.
  • Lystad RP, Bell G, Bonnevie-Svendsen M, Carter CV. Manual therapy with and without vestibular rehabilitation for cervicogenic dizziness: a systematic review. Chiropractic & Manual Therapies. 2011;19:21.

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